lunes, 17 de diciembre de 2012

RÓMULO LEÓN ZALDÍVAR


ESCRIBE: RAÚL FERNANDO MOSCOL LEÓN

Don Rómulo León Zaldívar fue un hombre de dos siglos. Nació faltando l5 años para el 900, pero ni las dos guerras mundiales, ni los conflictos con el Ecuador que le tocó vivir rompieron su tranquilidad de hombre de campo.
Le impresionó, eso sí, el terremoto del 24 de julio que azotó Piura en 1912, las lluvias torrenciales del 25 y bebió de fuentes históricas para nutrirse de todo lo que significó, verbigracia, en 1883 la invasión de los chalacos, habitantes de la serranía de Piura, que por problemas de tierras, intentaron saquear y destruir nuestra ciudad. 
Los levantamientos de los caudillos que antes y después de su nacimiento en l885, intentaron apoderarse del poder y se enfrentaron en luchas fatricidas por el gobierno del Perú, calaron hondo en el espíritu bucólico de León Zaldívar. 
Los hechos históricos de la naciente república los relacionaría, después, con los protagonistas de sus cuentos y relatos que sobre el bandolerismo en el Alto Piura y las costumbres de los pueblos de Morropón y Chulucanas, escribió hasta el día de su muerte. 
Don Rómulo empezó a vivir en la "aldea", así llamó a Piura don Enrique López Albújar, el 11 de mayo de 1885 y no en 1886, como hasta ahora siempre se creyó. El hallazgo de su partida, desempolvada después de más de un siglo, revela que vio por primera vez la luz del día en la calle Arequipa, casa de la señoritas Cerro, signada en la actualidad con el número 382. 
Poco se sabe de su infancia y niñez, pero sabido es que debido a la buena posición económica de su familia no paso penurias, más bien recibió todo tipo de atenciones y cuidados de sus padres, don Rodolfo León y León y doña Teodora Emilia Zaldívar y Valdivieso de León. 
Las primeras letras las aprendió en la escuela de de la reconocida maestra Sixta Rosa Jimémez y luego estudió primaria en el "Colegio Lancáster" que regentaba don Ignacio Sánchez y en el "Instituto Piurano" del doctor Emilio Espinoza López, que además de desempeñar la función de director, dictaba clases de Gramática y Literatura.
Una vez concluida la primaria, el adolescente Rómulo León Zaldívar partió un buen día a la capital de la república para cursar su secundaria, primero en el reconocido "Colegio de Lima" y posteriormente en el centenario "Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe". 
En el plantel de la famosa "G" conoció a Felipe Cossio del Pomar, que con el correr de los años se convertiría en un famoso pintor y escritor. Los unió una gran amistad, nacida al calor guadalupano y cultivada a través del tiempo por sus aficiones semejantes y, sobre todo, por ser ambos piuranos. 
El estudiante guadalupano, en las horas que no asistía a su colegio, iba a la Academia "Concha" para aprender dibujo y pintura, otra de las aficiones de quien sería más tarde un renombrado escritor de cuentos, relatos históricos e investigador minucioso de las familias primigenias de Piura. 
Pero, cuando intentó ingresar al mundo de la paleta y los colores, la matrícula estaba cerrada, sin embargo el tradicionista Ricardo Palma -director de la academia- lo admitió, según el propio Rómulo León Zaldívar, diciéndole: 
-Por ser piurano te voy a extender una matrícula extra, pueda ser que haya otro Merino. 
Cuenta León Zaldívar en "El Tiempo": 
"Posteriormente ingresaron a la academia, el después afamado caricaturista Málaga Grenet y los dibujantes Casteró, Lostanau, Cueva y otros; pero no así Cossio del Pomar, el que manifestó su disposición al arte pictórico de manera casual". 
El primer dibujo que hizo el hoy laureado y desaparecido pintor y escritor morropano, se lo entregó Felipe Cossio del Pomar a Rómulo León Zaldívar en las aulas guadalupanas. Era un barco de guerra, de aquellos que participaron en el conflicto ruso-japonés. 
"Con este motivo, en las cajas de cigarrillos comenzaron a aparecer como obsequio al consumidor, unas figuritas que representaban los buques de guerra de las armadas de los países beligerantes... Cossio cogió una de ellas y en un pedazo de papel, hizo una copia exacta de un acorazado impreso en la cajita y me obsequió sonriendo, como siempre, ese dibujo... Al márgen del cuadrito, anoté las circunstancias en que lo recibía y lo guardé entre las hojas de un libro". 
Rómulo León Zaldívar quiso ser abogado. Su tutor y tío, don Federico León y León se quedo con las ganas de matricularlo en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, pues una dolencia de raíz nerviosa, lo hizo retornar a su terruño e internarse en los campos de la Hacienda "Huápalas", fundo de propiedad de su familia ubicado en Chulucanas. 
Durante el tiempo que estuvo enfermo, leyó los libros básicos de los clásicos. También se dio tiempo para leer las novelas y poemas de Miguel de Cervanes Saavedra, Víctor Hugo, Alejandro Dumas, Lope de Vega, Quevedo, José Santos Chocano, Abelardo Gamarra, Manuel Ascensio Segura y Enrique López Albújar, a quien consideró. antes que narrador, poeta. 
Hacienda Huápalas
Trabajó en la hacienda "Huápalas" como administrador hasta 1936, en que "el fundo es cedido a los señores Barúa Ganoza", según me contó, hace un buen tiempo, Valerio León Mendoza, en ese entonces el único hijo vivo de la primera familia de León Zaldívar. 
Don Rómulo, en mula o a caballo, salía de "Huápalas" para cobrar a los que adeudaban por licencias de chicha, arriendos de plantío de frutales, potreros, pisos de casa, orillas y camaricos. En esta tarea demoraba hasta seis meses, según se deduce de la planilla de pagos. 
En los viajes por los predios de "Huápalas" y "Ñómala" siempre llevaba consigo su cuaderno de apuntes y en él anotaba las costumbres del pueblo, la práctica de la brujería de los lugareños y las historias de los bandoleros, que le contaban los campesinos. 
Es por aquel entonces que empieza a dar forma a sus cuentos y envia sus colaboraciones, primero al periódico "Nueva Era", donde escribía bajo el nombre de Modesto, y luego al diario "La Industria" donde es acogido con entusiasmo por la calidad y expectativa que creaban sus poemas, relatos de bandidos, aparecidos, brujos y sobre todo, sus cuentos. 
En manuscrito, como Homero, remite sus narraciones al diario "La Industria", donde Néstor Samuel Martos Garrido, su Director, las acoge y publica, primero, con el seudónimo de Baltazar Corrihuela y al conocer quién se escondía tras él, ordenó firmar los cuentos con su verdadero nombre: Rómulo León Zaldívar. 
En la década del sesenta empieza a escribir sus cuentos en el diario "El Tiempo", que por aquellos años se imprimía en tamaño standart y por mediación del doctor Federico Varillas Castro, el entonces director del periódico, don Víctor Helguero Checa, acepta pagarle 30 soles por artículo.


Don Rómulo no dejó un sólo domingo de publicar sus cuentos de bandoleros, relatos históricos y hechos anécdoticos de la Piura del siglo XIX. Incluso, un día antes de su muerte, envió su colaboración al diario y dejó escrito un relato más, que apareció en la edición del domingo l2 de octubre de 1969. 
Rómulo León Zaldívar nunca se casó, pero dejó cuatro familias. Fueron sus hijos: Alfredo, Ricardo, Rómulo, Teodoro, Valerio y José Enrique León Mendoza; Reynaldo, Ramiro, Elena y Martha León Palacios; Juana y Daniel León Labán y María de la Cruz León Castillo. 
Los diarios de la localidad dieron cuenta del falleciento del escritor piurano el domingo 5 de octubre. "La Industria"y "Correo" publicaron sentidas notas sobre la desaparición de Rómulo León Zaldívar, a las edad de 84 años. 
Sólo un libro -"Cuentos Piuranos"- publicó Rómulo León Zaldívar en vida. Estos relatos formaron parte del Primer Festival del Libro Piurano, conjunto de siete volumenes, que se editaron en octubre de 1958, "como una ofrenda del hombre piurano a sus hermanos del Perú". 
Los "Cuentos Piuranos" de León Zaldívar es la sexta obra del I Primer Festival del Libro Piurano. Contiene 23 narraciones, seleccionadas por el abogado, poeta y escritor, Federico Varillas Castro, distribuidas en 200 páginas. No tiene prólogo. Solo una pequeña presentación, la misma que aparece en todos los tomos de esta colección. 
El conjunto de relatos de don Rómulo que aparecen en esta obra son:
1 -La cruz del niño
2 -Cornelio era adivino
3 -La herencia de Antonio
4 -La vuelta de Vicente
5 -El judío errante
6 -¡Nico, dame la mano!
7 -!Velay, don Chirita!
8 -El vuelo de los cóndores 
9 -Unos mueren cantando y otros...
10-Una cuestión de amor 
11-Cuando canta el ya acabo 
12-Iban de urgencia 
13-Un Juzgado de Paz 
14-El doctor Tricófero 
15.El doctor nuevo 
16-El camino de tres Juanes
17-El caballo perdido
18-Te voy a dar una cosa
19-No se había equivocado 
20-La laguna Quiroba 
21-Nobleza yanacona 
22-Las culpas del teléfono 
23-Dos valientes
En suma, don Rómulo fue un prolífico escritor, cuya obra diseminada en los diarios y revistas de la época se puede resumir en:
I OBRAS PUBLICADAS
1. Cuentos Piuranos: 1er. Festival del Libro Piurano, 1958
2. Dos Hermanos: El Tiempo, 1952
3. Otros Cuentos: La Industria, 1940
                            El Tiempo, 1960
                            Revista Piuranidad, 1958
4. Relatos Históricos y Anecdóticos: La Industria, 1940
                                                       El Tiempo, 1962
                                                       Revista Piura, 1955
5. Familias Patricias: Época, 1966
6. Poesías: La Industria y El Tiempo.
II. OBRAS INÉDITAS
1. El Piloto y el Bachiller: Guión cinematográfico
2.  Léxico de Piuranismos: Voces propias del Alto Piura.

3 comentarios:

  1. Me ha dado mucho gusto leer el articulo escrito sobre mi abuelo Romulo Leon Zaldivar, yo soy hija de uno de sus primero hijos, don Teodoro Leon Mendoza.
    Me gustaria si todos sus escritos pudieran ser publicados nuevamente, en honor a su persona, para los amantes de la literatura , no solamente en Piura sino tambien en todo el Peru.

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  2. soy nieta de romulo león , hija de uno de hijos mayores Valerio ya fallecido quisiera que publiquen sus cuentos piuranos nos encantarias bajarlos

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  3. Sería posible conseguir el Diccionario Lexicográfico de Don Rómulo?. Gracias.

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